|
|
Y bueno, el verano se acaba...
Esta mañana he salido y he visto a un montón de gente de camino al instituto para examinarse... os deseo mucha suerte a todos los que hayáis hecho lo mismo. Y espero que les haya ido bien especialmente a los alumnos del bachillerato de artes y de humanidades del José de Mora, sería genial estar todos juntos otro año.

Parece mentira que hayamos dejado pasar todo un verano sin vernos, con lo unidos que estábamos... Pero ya queda menos para vernos, y si venís a la feria mejor. Claro, aún no está todo el pescado vendido, queda la feria, el cascamorras, un montón de cogorzas con los amigos, queda el cumpleaños de Ricardo (esperamos volver a verte pronto), el Lumbreras (¡ay, Tomás!)...
Y seguro que un montón de cosas más, no sabéis qué ganas tengo después de estar dos semanas encerrada en casa...
¡Un beso a todxs!
El sapo verde
Ese sapo verde se esconde y se pierde; así no lo besa ninguna princesa.
Porque con un beso él se hará princeso o príncipe guapo; ¡y quiere ser sapo!
No quiere reinado, ni trono dorado, ni enorme castillo, ni manto amarillo.
Tampoco lacayos ni tres mil vasallos. Quiere ver la luna desde la laguna.
Una madrugada lo encantó alguna hada; y así se ha quedado: sapo y encantado.
Disfruta de todo: se mete en el lodo saltándose, solo, todo el protocolo.
Y le importa un pito si no está bonito cazar un insecto; ¡que nadie es perfecto!
¿Su regio dosel? No se acuerda de él. ¿Su sábana roja? Prefiere una hoja.
¿Su yelmo y su escudo? Le gusta ir desnudo. ¿La princesa Eliana? Él ama a una rana.
A una rana verde que salta y se pierde y mira la luna desde la laguna.
Is true that my form is something odd,
But blaming me is blaming God;
Could I create myself anew
I would not fail pleasing you.
If I could reach from pole to pole
Or grasp the ocean with a span,
I would be measured by the soul;
The mind´s the standard of the man"
Joseph Merrick
Bueno, ya están las fotos de aquel día ^^
:*
Este mundo es un misterio Eduardo Galeano
Un grupo de extraterrestres ha visitado recientemente nuestro planeta. Ellos querían conocernos, por pura curiosidad o quién sabe con qué ocultas intenciones. Los extraterrestres empezaron por donde tenían que empezar. Iniciaron su exploración estudiando al país que es el número uno en todo, número uno hasta en las líneas telefónicas internacionales: el poder obedecido, el paraíso envidiado, el modelo que el mundo entero imita. Empezaron por ahí, tratando de entender al mandamás para después entender a todos los demás. Llegaron en tiempo de elecciones. Los ciudadanos acababan de votar, y el prolongado acontecimiento había tenido a todo el mundo en vilo, como si se hubiera elegido al presidente del planeta. La delegación extraterrestre fue recibida por el presidente saliente. La entrevista tuvo lugar en el Salón Oval de la Casa Blanca, ahora reservado exclusivamente a los visitantes del espacio sideral para evitar escándalos. El hombre que estaba concluyendo su mandato contestó, sonriendo, las preguntas. Los extraterrestres querían saber si en el país regía un sistema de partido único, porque ellos sólo habían escuchado a dos candidatos en la televisión, y los dos decían lo mismo. Pero tenían, también, otras inquietudes: ¿Por qué han demorado más de un mes en contar los votos? ¿Aceptarían ustedes nuestra ayuda para superar este atraso tecnológico? ¿Por qué siempre vota nada más que la mitad de la población adulta? ¿Por qué la otra mitad nunca se toma la molestia? ¿Por qué gana el que llega segundo? ¿Por qué pierde el candidato que tiene 328 mil 696 votos de ventaja? ¿No es la democracia el gobierno de la mayoría? Y otro enigma los tenía preocupados: ¿Por qué los otros países aceptan que este país les tome examen de democracia, les dicte normas y les vigile las elecciones? ¿Será porque este país los castiga cuando no se portan como es debido? Las respuestas los dejaron todavía más perplejos. Pero siguieron preguntando. A los geógrafos: ¿Por qué se llama América este país que es uno de los muchos países del continente americano? A los dirigentes deportivos: ¿Por qué se llama Campeonato Mundial ("World Series") el torneo nacional de beisbol? A los jefes militares: ¿Por qué el Ministerio de Guerra se llama Secretaría de Defensa, en un país que no ha sido nunca bombardeado ni invadido por nadie?
 A los sociólogos: ¿Por qué una sociedad tan libre tiene la mayor cantidad de presos en el mundo? A los sicólogos: ¿Por qué una sociedad tan sana engulle la mitad de todos los sicofármacos que el planeta fabrica? A los dietistas: ¿Por qué tiene la mayor cantidad de gordos este país que dicta el menú de los demás países? Si los extraterrestres hubieran sido simples terrestres, este absurdo pregunterío hubiera acabado mal. En el mejor de los casos, hubieran recibido un portazo en las narices. Toda tolerancia tiene un límite. Pero ellos siguieron curioseando, a salvo de cualquier sospecha de impertinencia, mala educación o mala leche. Y preguntaron a los estrategas de la política externa: Si están ustedes amenazados por enemigos terroristas, como Irak, Irán y Libia, ¿por qué votaron junto con Irak, Irán y Libia contra la creación del Tribunal Penal Internacional, nacido para castigar el terrorismo? Y también quisieron saber: Si ustedes tienen, aquí cerquita, una isla donde están a la vista los horrores del infierno comunista, ¿por qué no organizan excursiones, en vez de prohibir los viajes? Y a los firmantes del tratado de libre comercio: Si ahora está abierta la frontera con México, ¿por qué muere más de un bracero por día queriendo cruzarla? Y a los especialistas en derecho laboral: ¿Por qué MacDonald's y Wal-Mart prohiben los sindicatos aquí y en todos los países donde operan? Y a los economistas: ¿Por qué, si la economía se duplicó en los últimos veinte años, la mayoría de los trabajadores gana menos que antes y trabaja más horas? Nadie negaba respuesta a estos raritos, que seguían con sus disparates. Y preguntaban a los cuidadores de la salud pública: ¿Por qué prohíben que la gente fume, mientras fuman libremente los autos y las fábricas? Y al general que dirige la guerra contra las drogas: ¿Por qué las cárceles están llenas de drogadictos y vacías de banqueros lavadores de narcodólares? Y a los directivos del Fondo Monetario y del Banco Mundial: Si este país tiene la deuda externa más alta del planeta, y debe más que todos los demás, ¿por qué ustedes no lo obligan a recortar sus gastos públicos, ni a eliminar sus subsidios? ¿Será porque hay que ser cortés con los vecinos? Y a los politólogos: ¿Por qué los que aquí gobiernan hablan siempre de paz, mientras este país vende la mitad de las armas de todas las guerras? Y a los especialistas en medio ambiente: ¿Por qué los que aquí gobiernan hablan siempre del futuro del mundo, mientras este país genera la mitad de la contaminación que está acabando con el futuro del mundo? Cuantas más explicaciones recibían, menos entendían. Poco duró la expedición. Los extraterrestres empezaron su visita por la potencia dominante, y por ahí terminaron. La normalidad del poder estaba fuera del alcance de estos turistas.
Gente rara, hay en todos sitios. Mírate tú, sin ir más lejos.
Pero hoy vamos a enseñaros a la gente más modificada del planeta. Tranquilos, no saldrán ni Cher ni Yola Berrocal, tenemos cierta tolerancia.
Nos referimos a gente que lo ha hecho con un objetivo más ‘artístico’, o al menos ellos lo han creido así.
Agárrense los machos, que vienen fuerte.
- Número 10, El señor leopardo. Viviendo en la Isla de Skye, este caballero de 67 años se pasa el día apartado de la sociedad moderna, leyendo y dándose paseos alrededor de su casita, hecha a mano. Su piel está tatuada en un 99%. No hagais conjeturas sobre qué 1% está libre.
- Número 9, Etienne Dumont. Este crítico de arte y cultura de un periódico está cubierto por cantidad de tatuajes, pero sin duda llamativos (como si no lo fueran el resto) son sus dos implantes de silicona que hacen las veces de cuernos.
- Número 8, Rick Genest. Sin duda una de las caras más tétricas que te puedes encontrar por la calle.
- Número 7, La chica ilustrada. La historia de Julia Gnuse es muy curiosa. Nació con un problema conocido como porfiria que hacía que aparecieran ampollas en su piel regularmente, llegando hasta a cicatrizar. Para intentar cubrir este problema, empezó a tatuarse las zonas afectadas, y tras 10 años es sin duda la mujer más tatuada del mundo.
- Número 6, Elaine Davidson. Esta brasileña tiene un total de 2500 piercings por su cuerpo, tanto interna como externamente, ya que aproximadamente 500 están en los genitales (momento de meditación, por favor). El peso aproximado de todo este montaje ronda los tres kilos, lo que la hace posiblemente la mujer con más piercings del mundo.
- Número 5, Kala Kaiwi. Este caballero tiene 67 piercings y un 75% de su cuerpo tatuado. Pero supongo que la cantidad no es lo que cuenta. Si no, mirad, mirad…
- Número 4, Pauly Unstoppable. Pues vaya tela, si a Pauly le viene un resfriado. ¿Que porqué lo digo? Bueno, vosotros mirad las fotos, y me decís si no os daría grima sonaros los mocos con esa… nariz.
- Número 3, The lizardman. Eric Sprague, nacido en 1972, es una de las primeras personas que se cortó la lengua, y seguramente lo habeis visto en más de una ocasión en la televisión, enseñando sus dientes afilados o su cuerpo tatuado en tonos verdosos.
- Número 2, Lucky diamond rich. Oficialmente el hombre más tatuado del mundo. Es verde. Super verde.
-
Número 1, El gato acechante. 44 años tiene el chico. Espera un momento… Sí, chico, es un chico. En fin, que no hay más que verle la cara.

http://elultimoquecierrelapuerta.wordpress.com/2008/01/28/top-ten-de-gente-modificada/
|
|
|
|